El historial tradicional y el score siguen siendo importantes, pero no definen tus únicas opciones. Existen caminos alternativos que permiten a más personas acceder al crédito con confianza y responsabilidad.
Punto de partida: el historial crediticio clásico
El historial crediticio es equivalente al currículum financiero de una persona. En él se reflejan:
- Pagos pasados en préstamos, tarjetas y facturas.
- Deudas activas y el total adeudado.
- Porcentaje de uso del crédito disponible, idealmente inferior al 30 %.
- Consultas recientes al fichero, ya que un exceso puede restar puntos.
- Antigüedad del historial, mejor si supera los 3 años.
Un ejemplo de perfil saludable combina pagos puntuales, uso de crédito menor al 30 %, antigüedad media superior a 3 años y no más de dos consultas al año.
Ideas clave: más allá del score
Aunque el score crediticio y el historial siguen siendo muy relevantes, no son el único criterio de aprobación. Hoy, bancos, fintech, plataformas de microcréditos y comercios incorporan:
- Datos alternativos que reflejan tu capacidad actual.
- Garantías o avales distintos al historial clásico.
- Modelos de evaluación propios que ponderan tu situación vigente.
Esto significa que alguien con historial limitado o negativo puede acceder a financiación si cumple otras condiciones que transmiten solidez y responsabilidad.
Ingresos estables y capacidad de pago
Muchas entidades valoran la nómina o ingresos regulares incluso si existen leves impagos anteriores. Para estos productos suelen exigir:
• Ingreso regular suficiente para cubrir la cuota del préstamo.
• Domiciliación de nómina en la entidad evaluadora.
El indicador de referencia es que la suma de todas las deudas no supere el 30–35 % de los ingresos netos mensuales. Para presentar tu caso con éxito, conviene:
- Adjuntar nóminas recientes o recibos de autónomos.
- Incluir extractos bancarios que muestren estabilidad laboral.
- Demostrar antigüedad en el empleo o en la actividad profesional.
Una estabilidad laboral probada puede compensar un historial imperfecto y mostrar una capacidad de pago real.
Movimientos y gestión de la cuenta bancaria
La cuenta corriente actúa como una radiografía de tu comportamiento. Algunas entidades analizan:
• Ingresos periódicos y habituales.
• Gastos recurrentes y control de sobregiros.
Dejar reflejados movimientos de cobros y pagos antes de solicitar financiación ayuda a demostrar uso activo y responsable de la cuenta.
Garantías alternativas y avales
Si tu score no es óptimo, puedes recurrir a garantías distintas:
• Préstamos con aval hipotecario o de bienes muebles.
• Avalistas con mejor perfil crediticio.
• Bienes como garantía en préstamos con garantía alternativa.
Estos productos implican riesgos para el deudor y el avalista, pues un impago puede derivar en la pérdida del activo o en la obligación de pago por parte del tercero.
Microcréditos y préstamos pequeños
Los microcréditos o mini préstamos de bajo importe ofrecen inclusión financiera rápida y con requisitos mínimos, pues:
- Suelen no exigir aval ni domiciliación de nómina.
- El proceso es 100 % online y orientado a perfiles con historial limitado.
No obstante, la TAE es alta y los plazos cortos, lo que puede generar riesgo de sobreendeudamiento si no se gestionan con cautela.
Préstamos fintech sin aval ni nómina
Diversas plataformas online aprueban créditos sin aval ni nómina, analizando en cambio:
• Comportamiento de la cuenta bancaria.
• Historial interno de la propia fintech.
• Perfil de riesgo derivado de datos alternativos.
Con un buen historial de pago en la misma plataforma, tu relación con la entidad se convierte en nueva referencia crediticia, permitiendo ampliar importes con el tiempo.
Programas para morosos y refinanciación
Para quienes aparecen en ficheros ASNEF o RAI existen opciones específicas:
• Créditos rápidos para morosos con aval o nómina.
• Mini préstamos online diseñados para perfiles con deudas antiguas.
• Productos de reunificación de deudas que agrupan varios préstamos en uno, con cuota más baja.
La Ley de Segunda Oportunidad en España permite reestructurar o cancelar deudas, ofreciendo una vía legal para recuperar la salud financiera.
Consejos prácticos para maximizar tus opciones
- Mantén tus cuentas con movimientos regulares y sin saldos nulos prolongados.
- Documenta tu estabilidad laboral y presenta nóminas o facturas actualizadas.
- Considera avales o garantías solo si comprendes los riesgos asociados.
- Evalúa la TAE y los plazos antes de elegir microcréditos o préstamos fintech.
- Explora la reunificación de deudas o la Ley de Segunda Oportunidad si tu endeudamiento es elevado.
Romper la barrera del score tradicional es posible cuando demuestras capacidad real de pago y utilizas las alternativas adecuadas. Infórmate bien, compara opciones y elige la solución que mejor se adapte a tu situación.